La nomofobia, el nuevo mal que afectó a más de 70 millones de personas.

Enojo, ansiedad y miedo a vivir sin el BlackBerry, el síndrome que en los últimos días se propagó desde la India hasta Perú.

BlackBerrysu tercer día con fallas en su plataforma de mensajería instantánea y en otros servicios que se transformaron en una herramienta habitual para millones de personas que usan su smartphone para trabajar, estudiar, entretenerse o simplemente llevarlo a todos lados.

Algunos famosos, como la actriz Victoria Onetto, relataron su "desesperación" por no poder utilizar el servicio de chat. Otros, como el periodista venezolano Alberto Ravell, aprovecharon para hacer algunos chistes como por ejemplo: "Millones de usuarios de BlackBerry han caminado hoy por la calle mirando hacia delante y no hacia abajo".

En los subterráneos o en los colectivos se pudo ver a muchos adolescentes desconcertados que no encontraban cómo distraerse en sus minutos de viaje con un aparato en sus manos que se encontraba totalmente inoperativo, muerto. Y en la facultad o en los colegios hubo profesores que se asombraron por haber logrado centrar la atención de todos sus alumnos por primera vez en años. 

Lo que para algunos fue incomunicación y malestar por no poder llevar a cabo sus tareas diarias, para otros fue motivo de cargadas. "Viste, vos te gastaste dos lucas en ese aparatito y mi Nokia 1100 de hace 6 años sigue funcionando bárbaro"

Nomofobia, la adicción al celular.

La nomofobia, el miedo irracional a salir de casa sin el teléfono móvil El término, que es una abreviatura de la expresión inglesa "no-mobile-phone phobia". Esta conducta se clasifica dentro de las nuevas enfermedades que emergieron por la aparición y el uso masivo de las nuevas tecnologías.

El avance de la tecnología en los últimos años trajo muchas ventajas y desventajas a nuestra vida cotidiana. Hace algunos años, muy pocas eran las personas que tenían celular, internet en casa o consola de videojuegos. Los tiempos de respuesta de antes eran más largos y se los respetaba. Se tenía más paciencia y se esperaba más tiempo la devolución de un llamado, un mensaje o  la contestación de un mail"

Es que en los últimos años, esos tiempos se fueron acotando hasta llegar al punto actual, en el que lo que predomina es "la cultura del ya, del ahora, en que todo tiene que estar preparado para ayer". "Esto, junto con la introducción de nuevas tecnologías, hizo que naturalicemos el uso del celular

Así es que junto a las nuevas tecnologías llegaron nuevos "males" propios de esta época. Es el ejemplo de la nomofobia, que es ni más ni menos que "el miedo irracional a no llevar el celular consigo. Son personas que necesitan sentirse seguras y comunicadas con el mundo circundante. La ansiedad que provoca el olvido del celular puede equipararse con otras situaciones estresantes como mudarse, casarse, separarse o mudarse de casa".

 Los psicólogos españoles del grupo USP Hospitales afirmaron que los más propensos a sufrir de nomofobia, concentrando inestabilidad en el ánimo, agresividad y dificultades de concentración, son los que tienen teléfonos inteligentes ya que son los aparatos que más prestaciones permiten realizar, por lo que la dependencia a las mismas se acrecienta.

Varios son los actos/síntomas que pueden delatar a una persona que padece de nomofobia:
- Si se lo olvida en casa vuelve a buscarlo. Siente autentico miedo irracional a dejárselo o salir a la calle sin él.
- Si se queda sin batería es capaz de comprar un cargador nuevo para enchufar el teléfono en cualquier sitio.
- No suele entrar en locales o lugares en los que no hay cobertura y en caso de tener que hacerlo, busca el punto de cobertura de todo el lugar o está continuamente entrando y saliendo.
- Nunca apaga el móvil e incluso si va al cine lo pone en vibración y lo observa continuamente.
- Necesita estar “localizable” las 24 horas del día.

Los psicólogos españoles del grupo USP Hospitales afirmaron que los más propensos a sufrir de nomofobia, concentrando inestabilidad en el ánimo, agresividad y dificultades de concentración, son los que tienen teléfonos inteligentes ya que son los aparatos que más prestaciones permiten realizar, por lo que la dependencia a las mismas se acrecienta.

Par evitar caer en esta dependencia o reducirla, Ildefonso Muñoz aconseja apagar el teléfono por la noche a partir de determinada hora, hacer "intentos" de dejarlo en una habitación distinta de la que nos encontremos, empezando por 10 minutos e ir aumentando este tiempo paulatinamente y, con el tiempo, ser capaz de dejar el móvil en casa.

 

 

 

 
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