
¡Manzanas Para Ti, Naranjas Para Tu Auto!
Si tú
comes una manzana cada día, evitas las visitas al médico,
y una carga de naranjas podría mantener tu auto en la carretera por
mucho tiempo.
Eso sucedería si la idea del químico Karel (pronunciado “Carl”)
Grohmann da fruto: su idea es hacer etanol, un combustible natural, usando
la cáscara, pulpa y otros residuos del procesamiento de naranjas.
A él se le ocurrió esa idea hace como 5 años en su
trabajo en el Laboratorio de Productos Cítricos y Subtropicales,
en Winter Haven, Florida. El laboratorio es parte del Servicio de Investigación
Agrícola (siglas en inglés ARS) del Departamento de Agricultura
de los Estados Unidos (siglas en inglés USDA).
Puede parecer una idea loca, hasta que entiendes que la naranja y su cáscara
contienen numerosas clases de azúcar, como por ejemplo la fructosa.
Si se fermentan esas azúcares usando un hongo microscópico
llamado levadura, se puede hacer un tipo de alcohol llamado etanol.
La mayor parte del etanol es hecho de azúcares de maíz fermentado.
En el presente, etanol es usado en alrededor de 11 por ciento de todas las
mezclas de combustible para automóviles que son vendidos en los E.U.
En algunos estados, etanol es vendido regularmente para ayudar a mantener
baja la contaminación del aire ambiental causada por los automóviles,
camiones y autobuses. Esto es porque el etanol añade oxígeno
a los combustibles como la gasolina que son hechos a base de petróleo,
y eso ayuda a neutralizar el monóxido de carbono.
Hasta hace poco tiempo, nadie había tratado de hacer este combustible
natural usando cáscaras de naranja o otros residuos de frutas cítricas.
En la opinión de Grohmann, el lugar más apropriado para comenzar
sería el estado de Florida, el estado donde se cosechan muchos productos
cítricos.
La industria que hace jugo de naranja y los procesadores de otros alimentos,
producen millones de libras de desperdicios de productos cítricos
al año. Los desperdicios se secan, se prensan y se venden como alimento
para animales. Sin embargo, ni los productores ni los procesadores hacen
mucho dinero de esto ya que el precio es de menos de 5 centavos por cada
libra.
Grohmann pensó que él podría obtener un precio más
alto por esos desperdicios. El sabía que la levadura transforma los
azúcares de las naranjas en etanol, el cual es también llamado
alcohol etílico. Él también sabía que ciertos
aceites naturales en la cáscara de naranja impiden que la levadura
haga un trabajo completo
Por eso Grohmann decidió buscar la ayuda de otro microbio, una bacteria
llamada Escherichia coli KO11. Esta E. coli no es la misma clase de bacteria
que enferma a la gente al comer carne que no ha sido cocida completamente.
Esta bacteria ayudante, que consiste de una sola célula, vino del
laboratorio de dos colegas de Grohmann de la Universidad de Florida. Ellos
le insertaron genes especiales a la bacteria para que fermentara el resto
de azúcar que no había sido fermentada.
Cuando KO11 está cultivada en cierta cantidad de desperdicios cítricos,
rápidamente fermenta los azúcares que la levadura no transformó,
o sea completa el trabajo. En aproximadamente 2 días ésta
bacteria trabajadora convierte los azúcares que no han sido fermentados
en etanol, ácido acético y bióxido de carbono (CO2).
El etanol no es el único producto de valor que ha surgido de los
esfuerzos de la bacteria, según Grohmann. El bióxido de carbono
(CO2), por ejemplo, se puede envasar y congelar y esto hace hielo seco,
el cual se usa para mantener artículos fríos en los almacenes
o para la transportación de éstos.
El ácido acético se usa en muchos productos industriales--desde
disolventes orgánicos hasta artículos de comida, como el vinagre
y condimentos.
Todo esto viene de las naranjas! Y tú pensabas que sólo se
comían y las cáscaras no sirven para nada y simplemente se
botaban en la basura.